Aquí no hay quien trabaje

A perro cojo todo son pulgas. Si a un salario insuficiente, eventualidad en los contratos y dificultad para conciliar la vida familiar y laboral le sumamos “esos pequeños detalles incómodos” el resultado puede ser una insatisfacción laboral plena. Ipsos Public Affairs, en un estudio denominado The European World of Work, ha puesto de manifiesto las quejas de los trabajadores en Alemania, Reino Unido, Francia, Italia, Países Bajos y España. Esos pequeños detalles o quejas de baja intensidad son:

Ruido. Música, charlas entre compañeros, sonidos urbanos… Los españoles somos las que más nos quejamos del ruido.

*Temperatura. *Cada uno tiene su propio termostato. La gran mayoría de trabajadores no tienen acceso a su regulación y están obligados a pasar frío o calor durante la jornada laboral.

Distracciones visuales o auditivas. La falta de privacidad *y las *dichosas melodías de lo móviles ocasionan falta de concentración.

Compañeros de trabajo. Es la principal queja de los británicos, donde un 35% de los empleados se quejan de sus propios compañeros quizá debido a la estructura típica de las empresas en este país, con espacios grandes y abiertos en vez de despachos. Los españoles somos los que mejor llevamos lo de los compañeros aunque preferimos a los nuestra misma graduación.

Luz. Igual que sucede con a la hora de regular la temperatura, la falta de control sobre la luminosidad afecta a muchos trabajadores. Los españoles somos los que más nos quejamos de la insuficiencia de luz solar.

Jefes. Y por si no lo habías adivinado ya, esta es la principal queja de los españoles. Hasta el 27% de los encuestados españoles incluyen a su jefe entre las principales molestias en el trabajo.

Vía Pymesyautonomos

Joan Mira

Interactive web developer and creative technologist in London