¿Cuánto cuesta una web profesional?

En el blog de Tecnotertulia he encontrado un artículo muy interesante y práctico que paso a reproducir parcialmente a continuación (con permiso del autor). Solo he quitado los enlaces a otras webs que ya no están online.

¿Cuánto cuesta una web profesional?

Respuesta general: entre 500 y 500.000 euros para la creación inicial y entre 20 y 5.000 euros por mes para el hosting. La cuantía del mantenimiento de los contenidos (actualizaciones de textos, noticias, gráficos, etc.) dependerá de muchos factores y es imposible estimarlo aquí.

En general, uno se tiene que preguntar cómo le beneficiará tener una web. En algunos casos, merece la pena gastar 20.000€ para conseguir un diseño único y que comunique en mensaje muy concreto. En otros casos, no hace falta nada más que una simple tarjeta de presentación.

La web más barata (gratis)

Hay muchas empresas que ofrecen webs gratuitas. En la gran mayoría de los casos, esto significa que tú montas la web. Tú tienes que abrir una cuenta con la empresa, crear todas las páginas, escribir todo el texto de cada página, sacar y “subir” todas las fotos y otros elementos gráficos, etc. Algunas de estas empresas incluyen:

Las contras de las web gratuitas

  • La URL es demasiado larga (y difícil de recordar, deletrear por teléfono)
  • La URL canta “soy tacaño”, que para algunos es una cosa buena, pero para otros equivale a “soy chapuza”
  • Puede que la web no esté indexado por los buscadores (y por lo tanto, no aparecerá en los resultados de Google, Yahoo!, MSN y los demás, y luego no la encontrarán tus posibles clientes)
  • La presentación (el diseño) está completamente restringido a las opciones que ofrecen
  • No se puede añadir funcionalidad personalizada (bases de datos, catálogos, carritos de la compra, etc.)
  • Muchas de estas webs incluyen anuncios, quieras o no
  • Puede que no incluyan estadísticas sobre el tráfico (quién visita y cuándo, desde dóndes, etc.)
  • Las empresas se reservan el derecho de usar, y posiblemente vender, tu contenido sin recompensa alguna
  • No ofrecen ninguna garantía de disponibilidad (¿cuántas veces por mes falla tu propio ordenador?)
  • Y muchas más razones igualmente significativas (artículo en inglés)

En fin, creo que una web gratuita para una empresa no compensa, no te saldrá rentable ya que tendrás que invertir demasiado tiempo en montarla, llevarla, diseñarla, y no en las muchas otras actividades que sí corresponden a un gerente de empresa o responsable de departamento. Tampoco le servirá porque es probable que el diseño no comunique el mensaje que desee. El diseño (los colores, selección de tipografía, organización de los elementos gráficos, etc.) comunica más que el texto en sí y es muy importante trabajar con alguien que se especializa en ese campo a la hora de montar una web.

Webs de 500 a 2000 euros

Esta categoría de web suele ser el producto final de personas con poca formación y/o experiencia en el campo. Se suelen crear con programas como Front Page, Dreamweaver, o a base de sistemas de publicación como Mambo/Joomla/PHP-nuke y casi siempre utilizan plantillas para el diseño procedientes de Template Master o Open Source Web Design. Y a veces, la web está hecha completamente en Flash (lo cual perjudica casi todos los aspectos comunicativos que aporta la web: reusabilidad de contenidos, indexación por los buscadores, actualizaciones fáciles y sin la intervención de un especialista, oscuridad completa para usuarios con problemas de vista, etc.).

Sin embargo, una web de esta categoría sí tiene su sentido y si está bien pensada e implementada, puede ser una opción válida para una empresa con pocos recursos.

Webs de 2.000 a 9.000 euros

Suelen incluir adaptaciones (personalizaciones) a sistemas de publicación como Joomla, incluir un diseño totalmente personalizado, y estar preparados para su indexación por los buscadores (y si los contenidos están bien preparados, salir entre los primeros resultados de Google).

Webs de 9.000 a 22.000 euros

Son webs que incluyen alguna funcionalidad única (interactiva), creada sólamente para la web en cuestión o incluyen algún tipo de comercio electrónico (permiten que el usuario realice una compra introduciendo su tarjeta de crédito, la cual se procesa en tiempo real). Normalmente disfrutan de un diseño también totalmente personalizado.

Webs de 22.000 a 500.000 euros

He visto (y participado como cliente en) dos webs que entran en esta categoría. Una costó 600.000 euros y la otra 100.000. Los costes vienen a raíz de una serie de funcionalidades únicas que no existen en el mercado y que se tienen que crear. Incluyen sistemas de copias de seguridad en caso de averías, gestores de contenidos con opciones de versiones (para poder tener varias versiones de una sóla página, por ejemplo), y muchas más opciones avanzadas que normalmente no se ven ni se necesitan. A parte de la funcionalidad, incluyen diseños totalmente personalizados (y muy estudiados) para realmente captar a los posibles clientes o por lo menos comunicar un mensaje muy claro a los visitantes.

¿Cómo saber cuánto pagar?

Antes de preguntar a alguien cuánto cuesta una web (porque ya ves que todo depende), pregúntate a ti mismo cuánto tienes para invertir. Después, haz una lista de los contenidos y funcionalidades que quieres y de ahí, acércate a una empresa que se dedica a la creación de webs (o de desarrollo si es una web complicada) y entrégales la lista diciendo que tienes x dinero y si lo pueden hacer y si no, qué tendrían que quitar para entrar en tu presupuesto.

Si se temen decir cuánto tienen para gastar, entrega la lista primero y pide un presupuesto, pero por favor, que sean realistas con sus expectativas.

Exención: Soy socio en una empresa de desarrollo de aplicaciones web. Llevo más de 15 años en el campo de desarrollo. He visto la burbuja de Internet nacer, crecer, y explotar y he visto varias empresas que trabajan en este campo hacer lo mismo. Si me pides un presupuesto y no es lo que esperabas, por favor, ten en cuenta que conozco este campo y lo que hace falta para que sobreviva una empresa que se dedica a esto y no lo tomes mal. No me ofenderé en absoluto si terminas trabajando con otra empresa, pero tampoco te prometo que vaya a ser una experiencia enriquezadora.

Fin del artículo.

Joan Mira

Interactive web developer and creative technologist in London