El empleado creativo está de moda

La creatividad pesará más que el expediente profesional.

La tendencia está cambiando en el mundo laboral. Aunque el expediente académico y la experiencia profesional siguen valiendo su peso en oro en países como España, cada vez son más las empresas que optan por trabajadores creativos.

Expertos de los cinco continentes defienden que la tendencia va por el camino que eligieron empresas como IKEA o Microsoft, empresas que apostaron por este tipo de trabajadores. ¡Y hay que ver dónde están ahora!

No sólo las agencias de publicidad buscan creativos, sino que todos los empleos están destinados a evolucionar, hasta convertirse en profesiones donde la creatividad tenga un papel fundamental.

¿Una idea ingeniosa? ¿Una solución insólita? El perfil más buscado responde al de personas que crean en lo que hacen, que se involucren, innoven y que tengan iniciativa. Trabajadores que sean capaces de aportar valor a la compañía.

Los número hablan por sí solos y estos han dicho que, al margen de que unas personas sean más creativas que otras por naturaleza, todos los trabajadores tienen un gran potencial creativo. Pero, depende de lo inteligente que sea la empresa, o más bien, los empresarios, para saber explotarlo.

Como ayuda, los expertos nos descubren 3 conceptos básicos para estimular esa creatividad, muchas veces escondida, y sin animarse a revelar:

1-Tenacidad: y es que ni a los más creativos, las ideas les vienen solas. Para que surja una buena idea, una propuesta o una solución única, hay que darle vueltas a la cabeza. Sólo pensando mucho se estimula la parte creativa del cerebro.

2-Confianza: aquí sí que tiene que ver el ambiente laboral. La empresa tiene que hacerle sentir al trabajador la suficiente confianza para que pueda expresar sus ideas sin temores. El miedo al ridículo o a perder el puesto de trabajo es el gran culpable de que muchos trabajadores prefieran no arriesgar y limitarse a hacer sus obligaciones, cuando bien podrían aportar de mejor manera o en otras áreas de la empresa.

3-Entusiasmo: es la tercera arista de este triángulo del proceso creativo. Si hay entusiasmo, se estimulará la producción de más ideas buenas.

Así pues, el potencial creativo se ha convertido en un requisito casi indispensable en empresas de ámbito multinacional, y su demanda en los últimos seis meses ha aumentado considerablemente.

Reconocidos investigadores de macrotendencias laborales, como el alemán Matthias Horx, ya apuestan por que la creatividad está llamada a convertirse en la cualificación profesional del siglo XXI.

Joan Mira

Interactive web developer and creative technologist in London