Museo Bandera de la Paz Nicolás Roerich

> Donde hay Paz, hay Cultura; Donde hay Cultura, hay Paz.

Nicolás Roerich (1874-1947)

El Museo Bandera de la Paz Nicolás Roerich es uno de los mayores benefactores del proyecto de La Ruta del Samurai y por eso queremos hablaros un poco acerca de la bandera de la paz que llevaremos en las motos y sobre  su creador, Nicolás Roerich.

El museo está enclavado en las montañas del País Vasco, recibe durante los fines de semana del verano a todos aquellos que sean amantes de la unión entre Oriente y Occidente, en su aspecto cultural, filosófico y espiritual. Pinturas de los Roerich, Agni-Yoga, India, Meditación Grupal de Luna Llena, Radiestésia-Radiónica, Viajes de aventuras espirituales, Lecturas de libros, Paseos por el campo. Todo esto y mucho más, lo encontrarás en la Casa de campo Nicolás Roerich de Leonardo y Petri.

La Bandera de la Paz es un símbolo que se encuentra en el mundo entero, existe desde tiempos inmemoriales. Nadie puede pretender que pertenezca a una religión, grupo o tradición particular, y representa la evolución de la conciencia en sus diversas fases, teniendo un carácter completamente universal.

En la India lo encontramos como el más antiguo de los símbolos, Chintamani, símbolo de la felicidad; también lo hallamos en el Templo del Cielo en Pekín; aparece igualmente en los Tres Tesoros del Tíbet; sobre el Pecho del Cristo en la célebre pintura de Memling; en la Madonna de Strasburgo, en los escudos de las cruzadas y en el blasón de los Templarios; lo vemos también en las hojas de las famosas espadas del Cáucaso, conocidas bajo el nombre de “Gurda”.

Aparece como símbolo en un gran número de sistemas filosóficos antiguos. Lo encontramos en las insignias de Gengis Khan y de Rigden Djepo; sobre el “Tanka” de Tamerlán (Timur Lang) y en el blasón de los Papas. También se halla en las obras de los antiguos pintores españoles y de Tiziano, y en el antiguo icono de San Nicolás de Bari, en el de San Sergio y en la Santísima Trinidad. Y también, frecuentemente, sobre las banderas budistas. Este mismo signo se encuentra marcado sobre los corceles mongoles. Nada podría ser más apropiado para agrupar a las razas que este símbolo, ya que no es un simple ornamento, sino un signo que lleva en sí una profunda significación.

Cuando se trata de defender los tesoros del mundo, ningún símbolo mejor podría escogerse, ya que es universal, de una antigüedad ilimitada (uno de los más antiguos del mundo) y lleva en sí mismo un sentido que encontrará eco en cada corazón.

Sus tres esferas fueron analizadas por Nicolás Roerich, el diseñador de la Bandera de la Paz, como la síntesis de todas las artes, todas las ciencias y todas las religiones dentro del círculo de la cultura. El definió la Cultura como “el desarrollo del potencial creativo del hombre”. Creía que “el logro de la paz, a través de la cultura, es una meta para ser realizada a través del esfuerzo positivo de la voluntad humana”.

Donde quiera que se exponga la Bandera reconoce los grandes logros del pasado, del presente y del futuro inscritos en el anillo de la eternidad. Alienta al individuo a esforzarse hacia la realización de su más alto potencial, embelleciendo todos los aspectos de la vida; anima a que cada persona tome su responsabilidad para la evolución del planeta. Significa el constructor de la paz; y simboliza la transformación del individuo y de la sociedad. Representa cooperación -la piedra angular de la emergente cultura planetaria- en todos los aspectos de la actividad humana.

Nicolás Roerich fue un artista, filósofo, arqueólogo y escritor mundialmente conocido. Creó un Tratado Internacional, el Pacto Roerich y la Bandera de la Paz. Estipuló que la Bandera ondease sobre todos los monumentos históricos y las instituciones educativas, artísticas y científicas para indicar una protección y un respeto especial en tiempos de guerra y de paz. Reconoció que los tesoros culturales son de valor permanente para todas las personas como herencia común de la humanidad.

El Pacto fue presentado por Roerich en Nueva York en 1929 y mereció la nominación para el Premio Nobel de la Paz. El 15 de abril de 1935, el Presidente Franklin D. Roosevelt presidió una ceremonia en la Casa Blanca, en Washington D.C., en la cual veinte países latinoamericanos se unieron a los Estados Unidos  en la firma del documento histórico, entre ellos España.

Nicolás Roerich dijo: “La creatividad positiva es la cualidad fundamental del espíritu humano. Demos la bienvenida a todos aquellos quienes, superando las dificultades personales, impulsan sus espíritus en la tarea de la construcción de la Paz, garantizando de esta manera un futuro radiante”.

Más información es: http://shambala-roerich.com

Joan Mira

Interactive web developer and creative technologist in London