Sobre el fracaso de la derecha

Decir que la iniciativa del pensamiento viene siempre del lado “progresista” es una simplificación peligrosa. Por ejemplo, Platón no nos parece hoy muy progresista…, pero en realidad tampoco lo era en su tiempo…y sigue siendo una de las grandes referencias intelectuales de Occidente.

Creo que vendría bien una lectura en profundidad de René Guenon y de otros “tradicionalistas” (Berdiaev, Donoso Cortés, etc) que han hecho una crítica feroz (por lo intensa) a los conceptos básicos de todo el “progresismo” imperante. También la tradición liberal anglosajona provee de interesantes antídotos a las improvisaciones izquierdistas.

gustavo<em>bueno</em>el<em>mito</em>de<em>la</em>derechaY no es que critique yo, como hace Juan Manuel de Prada, todo lo que proviene de la izquierda, aunque es posible que algunas de sus mayores aportaciones (como por ejemplo la socialdemocracia) en realidad no sean tan izquierdistas como se nos quiere hacer creer…, pues se pueden vincular al personalismo comunitario y al liberalismo social (y no tanto al marxismo clásico).

Con todo, creo que la mejor definición de la dialéctica IZQUIERDA-DERECHA y que por cierto no incurre en la descalificación a priori de ninguna de ellas, equiparándolas en cierto modo, en una verdadera dialéctica que tendería de por sí al equilibrio….(más que a una hipotética superación) es la explicación que dio Gustavo Bueno da del tema en su libro: EL MITO DE LA IZQUIERDA; que supongo titula así…porque lo que hoy dia está mitificado es el concepto y la visión que propone la izquierda.

Para él, la visión propia de la izquierda es la de una sociedad hecha de indivíduos, cada uno de los cuales es un átomo decisorio y debe tener la máxima capacidad de autodeterminación. Desde este punto de vista, el liberalismo radical, o si se quiere el anarquismo, son las dos ideologías más inequivocamente izquierdistas.
Por su parte, la derecha tiende a expresar una visión organicista de la sociedad, en la que los indivíduos deben subordinarse (en mayor o menor grado) al bien común. En esta línea estaría no sólo el tradicionalismo (carlista, por ejemplo) y por supuesto el catolicismo social, sino el fascismo e incluso el comunismo.

Toda esta dialéctica a mi modo de ver expresa la coexistencia de dos modos de “ser” en el ser humano (valga la redundancia) el modo PARTÍCULA (es decir, la autoconciencia individual o si se quiere.., individualista) y el modo ONDA (es decir la conciencia colectiva, societaria, tribal.., o como queramos llamarla).
Hay paises como Japón, el País Vasco, Alemania…etc, en los que predomina la modalidad de conciencia “onda” y la gente se siente muy unida y es muy solidaria (aunque evidentemente puede ser xenófoba con los que no pertencen a la “tribu”).

Por su parte, España bien podría ser visto como un país eminentemente individualista (sobre todo conforme vamos hacia el sur). Un país donde la ley nunca se toma excesivamente en serio, tal vez porque el indivíduo se ve como “amenazado” por ella y trata de afirmar un espacio libre de cualquier intromisión de lo “colectivo”.

Por supuesto (desde estos planteamientos) el CENTRISMO es la única opción sensata y coherente, pues al reconocer las dos “modalidades” de la conciencia humana, trata de llevar a cabo toda clase de combinaciones inteligentes, desechando por supuesto cualquier pretensión de que la “bondad” o la “verdad” esté exclusivamente en uno de los campos.

En el terreno político, considero que el PERSONALISMO COMUNITARIO (Mounier, etc) es la ideología política más afín a este panteamiento filosófico. En la práctica esto supondría combinar LIBERALISMO, CRISTIANISMO y SOCIALDEMOCRACIA en una síntesis práctica y fructífera. Pienso que el proyecto de la Unión Europea nació de esta constelación de ideas y que debemos liderar el esfuerzo por equilibrar y reequilibrar (tal vez indefinidamente….) estos ingredientes, para que no se nos “atragante” la realidad sociopolítica de cada momento.

Josep Lluis Mira (Alicante / Alacant)

RESPUESTA DE JAVIER MORENO

Gracias, José Luis, por tu sustanciosa y a mi entender acertada aportación y respuesta a mi escrito previo. Yo también creo que lo más acertado es ese intento permanente de síntesis, recogido por el personalismo, y estoy de acuerdo con esa caracterización de derecha e izquierda desde la perspectiva metafórica de la “partícula” y de la “onda”. Lo que ocurre es que en mi escrito la perspectiva desarrollada era la de la relaciones entre tradición y razón.

Quería solamente tratar dos puntos con vistas a aclarar mi manera de pensar.

  1. Cuando decía  que la “iniciativa” del pensamiento corresponde al progresismo tan sólo quería indicar que a él le corresponde ‘abrir caminos’ o introducir novedades con relación al bagaje tradicional. Pero en modo alguno quería decir que es el pensamiento “verdadero”. Antes al contrario decía explícitamente que muchas veces yerra y se hace pernicioso.Tampoco quería indicar que el pensamiento conservador sea:

– Poco profundo. Al contrario, muchas veces demuestra un más atinado conocimiento de la real naturaleza humana.
– Poco brillante. No hace falta decir que muchas veces lo es desde el punto de vista literario.
– Poco combativo. Claro que los más influyentes pensadores conservadores han sido muy combativos, aunque en segunda instancia, es decir, después de las exageraciones o de los desmanes de la izquierda, como una reacción bastante justificada ante todo ello.

Lo que ocurre es que el término “iniciativa” tiene connotaciones muy positivas y por eso puede extrañar que lo emplee para caracterizar al progresismo, del mismo modo que el término “reaccionario” las tiene negativas. Cuando utilizo ambos términos lo hago prescindiendo de tales connotaciones y fijándome en el valor que pudiéramos decir “mecánico”. Pero está claro para mí que el que va delante no siempre acierta y que la reacción ante él es muchas veces necesaria.

  1. Sobre el pensamiento de Platón me resulta incuestionable que es conservador y que es uno de los más influyentes de Occidente, por no decir el más influyente. Y no veo contradicción entre ambas afirmaciones. Pero el pensamiento de Platón, en cuanto que fue espoleado por los sofistas (netamente “progresistas”) es, en este sentido, “reaccionario”. Si Platón construye su modelo de ciudad jerarquizada, elitista, corporativa, es precisamente porque la realidad histórica que lo circundaba se alejaba a marchas forzadas de ese modelo, porque él percibía una degradación social. Se rebela por tanto frente a esa tendencia histórica disgregadora. Por consiguiente es dependiente, en este sentido, de ella. No entro en que el pensamiento de Platón tenga otras fuentes, por más señas orientales (entiendo que desde el esoterismo se hable de esto), pero son más difíciles de discernir históricamente. Ateniéndonos a los textos conservados vemos al movimiento sofístico por todas partes como punto de referencia negativo. Otra cosa que hay que decir en honor de Platón, ateniéndonos también a sus textos más tardíos, es su capacidad de adaptación a los cambios, la atenuación y reforma en “Las Leyes” de muchas de sus antiguas afirmaciones en “La República”. Lo que los historiadores de la filosofía estudian, entre otras cosas,  es su “evolución”.

Continuación…

Te estaba diciendo que en Platón hay que alabar también su capacidad de adaptación y su “evolución”. Al final de su vida es más realista, después de haberse dado muchos golpes con relación a la política que de hecho se practicaba. Para mí es una muestra de que los conservadores más inteligentes aceptan al final las transformaciones y se adaptan, sabiendo renunciar a la imposición de un ideal que resultaba  sencillamente inhumano.
Termino diciéndote que lo que me movió a escribir aquello no fue la defensa de una postura progresista sino más bien la defensa de los conservadores en el sentido de que me parecía que el planteamiento de Prada era inadecuado e injusto para con ellos. Y nada más. Gracias por tu atención.

Joan Mira

Interactive web developer and creative technologist in London