Tomando el control de nuestro teléfono Android

El uso de los smart phones está totalmente extendido -pincipalmente los dispositivos iPhone y Android- y con ellos podemos decir que hemos entrado en la era de la telefonía móvil 2.0, donde las llamadas telefónicas han pasado a un segundo plano y se nos abren nuevas posibilidades como la descarga de aplicaciones, redes sociales, vídeos, Internet, fotografía de alta resolución, Skype, Whatsapp, etc… Estas pequeñas máquinas son ordenadores en toda regla, pero que con frecuencia se nos venden con ciertas limitaciones. En el caso de los terminales Android, muchas compañías -por no decir el 100%- los distribuyen con aplicaciones preinstaladas que el usuario no es capaz de desinstalar porque carece de autorización para ello. La mayoría de los usuarios no son conscientes de que tienen restringidos los permisos. Las operadoras lo justifican diciendo que se trata de una medida de seguridad para que el usuario inexperto no dañe el sistema. Argumento que cae por su propio peso. Es algo parecido a adquirir un PC y no poder desinstalar el antivirus que viene preinstalado o que ciertos programas no funcionen porque no tenemos permisos de Administrador. No tiene lógica, pero es lo que ocurre con nuestros smart phones.

Miles de usuarios tienen que convivir para siempre con demos de juegos y aplicaciones propias de las operadoras, porque no pueden desinstalarlas. Tampoco pueden utilizar otras aplicaciones disponibles en el Android Market como Titanium Backup. Una interesante herramienta que nos permite hacer una copia de seguridad de todas nuestras aplicaciones y datos de sistema. Otras como Galaxy S Unlock -también disponible en el Market- pueden desbloquear el Samsung Galaxy S para usarlo con tarjetas SIM de otras compañías, pero también necesitamos permisos de administrador, o lo que es lo mismo “tener acceso root”. Existen varias formas de conseguir tener acceso root. Una de ellas es flashear el terminal e instalar un firmware de Android customizado -no oficial- con ayuda de programas como ODIN, pero este no es un proceso fácil y tiene sus riesgos. De todas formas, existen otras opciones de conseguir acceso root sin renunciar al firmware original que comentaremos más adelante.

En el caso del Samsung Galaxy S, las nuevas versiones de firmware se obieten a través de un programa llamado Samsung Kies. Si usamos Kies para actualizar nuestro telefóno tendremos la garantía de que instalamos una versión oficial de Android para nuestro Samsung, pero desde que Google libera el código de la nueva versión de Android, hasta que ésta está disponible a través de Kies, pueden pasar meses. Durante este tiempo no podremos disfrutar de las mejoras incorporadas a la nueva versión. Además, se han dado varios casos de usuarios que, para poder actualizar el firmware con Kies, primero han tenido que restablecer el teléfono a los datos de fábrica perdiendo todas las aplicaciones instaladas y sin la posibilidad de hacer un backup, pues no tienen acceso root y no pueden usar herramientas como Titanium Backup.

La falta de libertad, al final acaba siendo un problema. Personalmente, yo recomiendo rootear el terminal Android y ser “superusuarios” en la versión oficial. Siempre que podamos esperar y/o tengamos la paciencia suficiente …

Hasta hace poco, en los terminales con la versión de Android Gingerbread 2.3.3 solo se podía tener acceso root instalando un firmware no original, pero DooMLoRD de XDA Developers ha desarrollado un programa para poder tener acceso root en la versión original de Android 2.3.3. Podéis ver el tutorial -en inglés- haciendo click aquí. Lo probé en mi Samsung Galaxy S hace una semana y funcionó perfectamente. Uno de los pasos del tutorial consiste en tener instalados los drivers ADB en nuestro terminal. Son los drivers que suministra Google para la gente que desarrolla programas para Android. Son fáciles de instalar. En este enlace os dejo otro tutorial -también en inglés- con vídeo incluido donde explican cómo instalar los drivers ADB en un teléfono Android.

Si en algún momento queremos devolver el teléfono a su estado original y perder los permisos de superusuario -por ejemplo para actualizarlo con Kies- aquí nos explican cómo hacerlo. Constantemente salen al mercado aplicaciones que requieren acceso root. Una de las últimas es Call Master, que nos permite bloquear llamadas conflictivas, bloquear SMS de spam, descolgar automáticamente y colgar tras unos segundos, etc. Otra interesante aplicación que no funciona correctamente sin acceso root es Lapse It. Con Lapse It podemos hacer vídeos time lapse con el móvil, pero el sonido del obturador de cada disparo solo lo podemos silenciar si tenemos acceso root.

Quien quiera más información, puede pasarse por el blog de El Androide Libre.

¡Conviértete en superusuario y házte con el control de tu Android!

Actualización: Ya podemos conseguir acceso root de forma muy sencilla con la nueva versión de SuperOneClick 2.3.1, sin necesidad de instalar previamente los drivers ADB. Esta nueva versión funciona en terminales con Android 2.3.3 (Gingerbread), como el Samsung Galaxy 2 o el Xperia Neo entre otros. Más información aquí.

Joan Mira

Interactive web developer and creative technologist in London